Hogar a prueba de niños: 10 consejos para una casa segura

12.03.2017 23:31

Las caídas, golpes y otros tipos de accidentes son bastante frecuentes en este periodo. Para prevenir y reducir su incidencia, ponga atención a estos consejos.

Cuando los bebés comienzan a dar sus primeros pasos y a desplazarse por sí mismos acceden a una serie de lugares y objetos eventualmente peligrosos.

  • Grifería y agua caliente. Bastan 3 segundos para que el agua caliente provoque quemaduras de tercer grado en el niño. Por ello, mantenga muy bien cerradas las llaves -grifería- y evite que su hijo tenga acceso a lugares donde sale agua caliente (baño y cocina principalmente). Asimismo, impida que entre solo a la cocina, ya que elementos como las ollas, sartenes calientes o hervidores, sobre todo si tienen cables colgando o al acceso de los niños, son objetos que con mucha frecuencia provocan quemaduras.
  • Electricidad. Pídale a un especialista que revise constantemente el buen funcionamiento de las instalaciones y aparatos eléctricos de su casa. Tenga cuidado con los alargadores y ‘zapatillas’ de procedencia dudosa. Tape con protectores todos los enchufes de la casa, para evitar que introduzcan los dedos o cualquier objeto. Tenga muy presente apagar los aparatos eléctricos después de usarlos (plancha, batidora, etc).
  • Escaleras. Esta es una zona peligrosamente atractiva para los bebés y niños pequeños. Para evitar accidentes, no espere a que su hijo comience a caminar: instale barreras de seguridad, una en la parte superior y otra en la inferior. Asimismo, asegúrese que los barrotes no estén demasiado separados, de modo que el bebé no pueda pasar o atascar alguna parte de su cuerpo.
  • Estantes, escritorios y muebles. Los estantes y muebles deben están muy bien fijados, para evitar que se muevan o desplacen cuando el bebé se apoye en ellos o trate de ‘escalarlos’. Por la misma razón, coloque los adornos y todos los objetos que su pequeño pudiera sacar, lejos de su alcance. Una mesa de centro con bordes de vidrio debe eliminarse, al menos por un tiempo, o ubicarla en un lugar donde el pequeño no ingrese.
  • Puertas. Para evitar que una puerta se cierre y apriete la mano o los dedos del niño, existen sistemas de seguridad que amortiguan los portazos. Cada vez que vaya a abrirla o cerrarla, mire hacia atrás; es muy posible que un pequeñito siga sus pasos.
  • Ventanas y terrazas. Es vital colocar protecciones y/o mallas protectoras en ventanas y terrazas si vive en altura y tiene niños pequeños. Es ideal también que las ventanas tengan sistemas de apertura inaccesible para bebés. Ponga atención también con las barandas de estas estructuras.
  • Adornos. Ponga atención a las lámparas de pie, los cuadros, espejos y platos colgados a baja altura, o en un lugar al que el pequeño pueda subir.
  • Pisos. La cerámica y el piso flotante favorecen los deslizamientos y caídas, lo mismo que las alfombras sin adherentes. Asegúrese que estén limpios, secos y libres de grasa o detergente.
  • Cuna. Puede favorecer accidentes si, por ejemplo, sus barrotes tienen más de 6 cm de separación. Es importante, además, evitar las almohadas y juguetes grandes, ya que el bebé puede subirse sobre ellos para salir de la cuna. Cuando el niño ya sea capaz de tomar el móvil de su cuna, es mejor retirarlo para evitar accidentes.
  • Cajones y armarios. Inevitablemente, los niños intentarán conocer los ‘tesoros ocultos’ en cajones y clósets. Por ello, los productos de limpieza, medicamentos, bolsas de basura y objetos cortantes deben estar guardados y fuera de la vista del pequeño. Si no pueden estar bajo llave, una buena solución son los bloqueadores de cajones que, mediante un pestillo, previenen la apertura de las puertas.