Importancia de la silla para auto

12.03.2017 01:48

 

sillita de seguridad

Cada cual con su sillita. ¿Para qué?. Para salvarles la vida en caso de accidentes. Cuando mamá, papá y el bebé viajan en el auto, aunque no lo sientan, están desplazándose a la misma velocidad que el vehículo y al unísono con él. En caso de una detención brusca todo lo que no se encuentre atado dentro del auto seguirá su viaje hacia adelante y sólo se detendrá cuando choque contra algo (puede ser la parte delantera del coche, el parabrisas, el asfalto, etc.). 

¿Qué sucede en un choque, supongamos a 50 km/h?. El auto frena contra un obstáculo. Y los cuerpos de los ocupantes del vehículo siguen moviéndose hacia adelante a la velocidad que el auto traía hasta ese momento impulsados por una fuerza que equivale a cuatrocientas veces el peso de cada persona desplegada en la aceleración brusca. Si no están atados, golpearán contra la parte de adelante del automóvil y el parabrisas, mientras que los ocupantes de los asientos traseros serán impulsados también con igual fuerza hacia adelante. Golpearán a los ocupantes delanteros y con la parte frontal del vehículo. Eventualmente todos pueden ser despedidos fuera del auto, aumentando seis veces las posibilidades de morir al impactar contra el suelo.

Por eso es importantísimo que niños mayores y adultos viajen con los cinturones de seguridad ajustados y que los niños más pequeños lo hagan sujetos a sillas especiales que se fijan al asiento con el cinturón de seguridad del vehículo. Los niños, por su estatura y estructura ósea, no alcanzan a ser protegidos adecuadamente sólo con el cinturón de seguridad.

Lo que algunos padres piensan

  • A mi bebé lo llevo en brazos porque es más seguro
    En caso de choque, aún a 10 km/h, un adulto es expulsado hacia adelante y la tendencia instintiva es abrir los brazos para frenar el impacto. En un instante habrá soltado al bebé.
  • La sillita solamente hace falta si se circula en ruta a gran velocidad
    El setenta por ciento de los accidentes ocurre en trayectos cortos, a menos de 15 km del domicilio y a alrededor de 50 km/h. A esta velocidad, el choque es similar a la caída de un cuarto piso y un niño de 25 kg será arrojado hacia adelante con una fuerza equivalente a una tonelada.
  • En caso de accidente es mejor que esté suelto y salga despedido
    Las estadísticas demuestran que ser despedido fuera del vehículo aumenta seis veces las posibilidades de morir en el accidente. Además el veinte por ciento de los niños accidentados, no atados, salen expulsados fuera del vehículo por el parabrisas.
  • Los chicos no soportan estar atados
    Es una cuestión de hábito. Está demostrado que cuando los niños se acostumbran desde pequeños a viajar sujetos lo toleran muy bien.
  • Los sistemas de cinturón no son cómodos
    Todos los asientos y correajes están diseñados para brindar máximo confort y los más pequeños cuentan con especiales condiones de comodidad: tienen apoyos laterales y formas adaptadas para el descanso de la piernas del bebé y pueden viajar sobreelevados para que puedan ver a su alrededor.